El mundo de los negocios representa un escenario de cambios acelerados e ideas que se renuevan. La ruptura de paradigmas resulta fundamental para poder avanzar y mejorar, como la forma de asumir el liderazgo organizacional. Si eres jefe o líder, te contamos lo que distingue a cada uno.

¿Cuáles son las diferencias entre un líder y un jefe?

Los jefes son aquellos que ostentan autoridad sobre un grupo de personas para cumplir un objetivo. Mientras que el líder influye en los demás para conseguir los resultados esperados. Aunque esta diferencia es sustancial para el liderazgo organizacional, hay otros aspectos clave que se deben poner en práctica, entre ellos:

  • Hablar o escuchar y comunicar

En una empresa, el jefe se caracteriza por expresarse sin que alguien le lleve la contraria, ya que su “poder” le da la razón. Por el contrario, un líder entiende que puede equivocarse y que sus ideas no siempre son las mejores. Busca el consenso entre su equipo para informarse, aprender y tomar decisiones más acertadas.

  • Percepción de autoridad

El principio que distingue a un líder se refleja en la frase: “Yo puedo ayudar a los demás”. Esto habla de que su autoridad puede ser una herramienta provechosa en función de las metas en común. Mientras el jefe tiene autoridad por su cargo y se dedica a dar instrucciones, el líder sirve de guía para hacer crecer a la organización.

  • Delegar vs facultar

En muchos casos, el jefe solamente es un portavoz de las órdenes que proceden de la alta gerencia. Su autoridad le da facultad para exigir las tareas requeridas. En cambio, un líder es capaz de cuestionar el proceso para encontrar nuevas soluciones. Es quien empodera a los empleados mediante su orientación, dándoles autoridad al delegar funciones.

  • Gestión de conflictos

En su labor de aprendizaje constante, el líder asume los errores de manera grupal para encontrar una solución diferente. En lugar de señalar culpables o castigar para advertir a los demás como un jefe, toma con calma la situación. Ayudando al responsable, consolida el liderazgo organizacional y fomenta una cultura de mayor compromiso.

  • Confianza o miedo

La imagen del jefe se asocia con el miedo, la amenaza y el temor, algo que no es bien recibido por quienes laboran a su lado. Él espera que la motivación surja de cada quien para cumplir sus labores. A diferencia de esto, el líder busca generar confianza, estimular el reconocimiento, promover el entusiasmo y actuar con respeto.

  • El ego y la autoestima

Aunque son términos que podrían confundirse en la práctica, el jefe y el líder se apoyan en uno u otro para ejercer sus funciones. E ego surge de una posición de poder, provoca el síndrome de producto terminado e impide ver el crecimiento ajeno. Contrariamente, la autoestima se apoya en el autoconocimiento para seguir creciendo y aprendiendo.

La diferencia entre líder y jefe puede significar el éxito o fracaso de tu negocio. Para adoptar un buen liderazgo organizacional, cuentas con los métodos sofisticados y especialistas de ActionCOACH, contáctanos.