La gestión de recursos humanos abarca un aspecto esencial de cada organización: su talento humano. Es una labor que puede ser gobernada por una administración proactiva o reactiva, según los retos que debas enfrentar. Para ayudarte a entender esta temática, te explicamos las principales diferencias sobre sus elementos más relevantes.

¿Qué es la administración reactiva?

Una de las mayores dificultades que enfrenta la aplicación de un sistema de recursos humanos es la falta de feedback para la toma acertada de decisiones. Aunque esto puede mejorar con la implementación de software especializado, las organizaciones incapaces de asumir dicho coste deben reaccionar manualmente ante cualquier situación.

En el contexto de los recursos humanos, hablamos de una administración reactiva cuando aplicas acciones después de un cambio inesperado. Esto puede ser muy perjudicial para tu modelo de negocios porque nos está anticipando los efectos de un escenario adverso, lo que te obliga a actuar de forma precipitada y a menudo equivocada.

A diferencia de la administración proactiva, el enfoque reactivo te puede terminar costando muchos recursos y fomentar una alta rotación del personal. Quedarse sin capital humano implica más gastos en reclutamiento, llenar posiciones clave y buscar colaboradores con talentos específicos para no perder competitividad.

¿Qué es la administración proactiva?

Las empresas que buscan gestionar a sus empleados de una manera más eficiente, necesitan anticiparse a los cambios o posibles crisis. Por eso existe la administración proactiva, que es un sistema que busca establecer medidas de control y acciones correctivas antes de que la cosas empiecen a salir mal.

Mediante este enfoque, los empresarios y su equipo de gerentes operativos pueden poner en marcha tácticas efectivas para reducir el impacto de algún problema grave. Sin embargo, el departamento encargado de los recursos humanos debe apoyarse en los medios adecuados para impulsar iniciativas creativas y una cultura preventiva.

La implementación de un sistema basado en la gestión de riesgos forma parte integral de un conjunto de premisas fundamentales:

  • Objetivos. Deben lograrse a través de actividades enfocadas en conseguir, cuidar, evaluar y conservar el talento humano. Estas labores corresponden a gerentes, líderes o especialistas dentro o fuera de la empresa.
  • Interrelación. Las acciones necesarias para construir un modelo de negocios afectan a todas las labores de forma directa o indirecta. Por eso los encargados de gestionar el departamento de RRHH consideran al personal y la información vinculada a ellos como su punto de partida.
  • Transformación. El cambio resulta necesario para lograr las metas planteadas, mejorar el desempeño de los colaboradores y aumentar la rentabilidad. Esto exige que todos los involucrados en el proceso adopten una filosofía proactiva con el propósito de solucionar de manera eficiente los retos empresariales.

Elegir una administración proactiva de recursos humanos es crucial para hacer de tu negocio un mejor lugar para tus colaboradores. Para ayudarte a crear un clima laboral seguro, motivador y satisfactorio, en ActionCOACH tenemos varios coaches que pueden orientarte hacia una prevención integral, contáctanos.